Búsqueda personalizada
Marketing Hoy en LinkedIn

domingo, 24 de octubre de 2010

Menos es más. Teoría del decrecimiento.

¿Qué es la teoría del decrecimiento y cómo afecta las estrategias de marketing?
La crisis económica del 2009  permitió escuchar una amplia diversidad de voces críticas entorno a la sociedad de consumo. Una de ellas, propuesta como una apertura reflexiva más que una alternativa de orden social, es la teoría del decrecimiento. Ella es una propuesta para la disminución racional y planificada de los niveles crecientes de consumo, hacia una reformulación de las relaciones productivas entre personas y entre personas y naturaleza. Éstas principalmente sostenidas bajo el concepto económico de la sostenibilidad.

La problemática socioeconómica que expone se fundamenta en una conclusión lógica, independiente a los estudios y cifras concretas que sustentan la teoría: los recursos naturales, como el petróleo, suelos, minerales, agua y aire limpios, son recursos limitados y el crecimiento siempre ascendente de la economía global tenderá naturalmente al colapso y la escasez de esos recursos vitales.

Entonces ¿cómo las estrategias de marketing pueden integrar esta mirada y sus similares,  sin crear fricción contra los objetivos de crecimiento de las empresas a las que apoyan? Si bien existen evidentes incompatibilidades, hay un espacio abierto de diálogo y experimentación recién en desarrollo mediante el concepto de sustentabilidad.

Llevando esta reflexión a la faceta más práctica del marketing, la sustentabilidad es un concepto por la que toda empresa en etapa de madurez tácticamente trabaja. La Responsabilidad Social Empresarial y las certificaciones Great Place to Work, trabajan en esta línea y son altamente valorados por la comunidad. Las acciones reales y concretas en los entornos sociales de las empresas han comprobado su rentabilidad tanto en ingresos como en la lealtad hacia las marcas. La gran premisa aprendida en la economía en este proceso de relación con la sociedad, es que para ganar también es necesario perder.  Perder rentabilidad a corto plazo, por ejemplo, mediante inversiones y acciones de participación social y ecológica, es ganar entorno sociedades que se hacen más estables, elevan su calidad de vida y elevan el Bran Equity de las marcas. Y a un nivel relacional, llevan la dupla consumidor-empresa a una relación de colaboradores frente a similares objetivos de vida muy interesante de explorar y fortalecer.

Las estrategias de marketing fortalecen la capacidad del sistema de absorber toda contracultura y rentabilizarla. Eso es algo que sucede y potenciamos desde la comunicación comercial. Nuestro know how es transformar amenazas en oportunidades. Pero al menos desde lo que se puede abarcar desde este artículo, en base a la mirada de la teoría del decrecimiento es bueno tener tres cosas  en consideración:

a) Los consumidores saben cada vez con mas precisión como funciona la lógica de consumo y debemos estar cada vez más receptivos a adaptarnos a cómo ser transparentes en el juego de oferta-demanda. Ellos exigen y exigirán nuevos estándares de moralidad en nuestra relación con ellos.

b) Las empresas son entidades relacionales y las sustentabilidad de la cadena productiva y de su entorno social debe ser cuidado en pos de su propia subsistencia. En este sentido la proyección de crecimiento anual debe estar alineada y ser concientes con los costos materiales y humanos de ese crecimiento.
c) Y finalmente, ser tremendamente cuidadosos en ponernos poleras corporativas verdes y hacernos llamar “empresas sostenibles” si es que no ejercemos acciones concretas y permanentes de sustentabilidad. Como plantea Serge Latouche, refiriéndose a la paradoja de Jevons, los beneficio por el desarrollo de productos ecológicos y menos contaminantes,  se ven anulados por un aumento total del consumo de esos mismos productos. Sin una campaña de concientización sobre eficiencia y un estilo de vida ecológico real, la moda verde puede volver hacia las empresas con los costos de una promesa incumplida.



Por: Viviana Garrido

Compartir

martes, 19 de octubre de 2010

¿Que es el CRM y para que sirve?

El CRM, de sus siglas en inglés Customer Relationship Management, no es otra cosa que gerenciar las relaciones con el cliente. CRM es una filosofía de negocios que tiene como objetivo poner en el foco de la escena al cliente.

El CRM a través del Marketing Relacional no se preocupa por la participación del mercado, sino que está interesado en la participación en el cliente. En otras palabras, mi empresa debe tratar de que todo lo que tenga para gastar un cliente en el rubro que yo vendo, me lo adquiera a mí, por ejemplo un banco intentará que un cliente tenga concentrado en una misma entidad todas sus tarjetas de crédito, cuenta corriente, cuentas de inversiones, caja de seguridad y cuanto producto bancario exista. ¿Cómo se logra esto? A través de un profundo conocimiento del cliente para entender sus necesidades, preferencias, que le molesta, etc. Se trata siempre de relaciones humanas y como todos somos distintos el CRM trata a cada individuo como si fuera el total de la audiencia.


Para tener éxito en la implementación de esta filosofía, hay varios factores que las compañías no deben perder de vista:

•El objetivo principal es optimizar la experiencia del cliente

•CRM es una estrategia y no un proyecto

•El software de aplicación no es un fin en sí mismo sino un medio para plasmar la estrategia

•Requiere de un firme compromiso de los que están a la cabeza de la organización

Otro elemento clave para facilitar los procesos de negocio es que la plataforma de CRM cuente con una solución de Inteligencia de Negocios integrada y lista para usarse. Las herramientas de inteligencia de negocios facultan a las empresas para obtener una información que antes no tenían acerca de su gestión y que les permite tomar las mejores decisiones anticipándose a las demandas y necesidades de los clientes. Esto quiere decir que una empresa que utilice una solución CRM que incluya herramientas de inteligencia de negocios podrá obtener una visión panorámica de todo lo que sucede en su negocio y obtener informes específicos para la toma de decisiones. Todo ello contribuirá enormemente a mejorar la gestión en la entrega de servicios al cliente.
Por Hugo Brunetta